Los Efectos De Un Arrepentimiento – Pastor Arturo Muñoz

Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto. Así que, aunque os escribí, no fue por causa del que cometió el agravio, ni por causa del que lo padeció, sino para que se os hiciese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios. Por esto hemos sido consolados en vuestra consolación; pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido confortado su espíritu por todos vosotros. Pues si de algo me he gloriado con él respecto de vosotros, no he sido avergonzado, sino que así como en todo os hemos hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó verdad. Y su cariño para con vosotros es aun más abundante, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor. Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros.

2 Corintios 7:11-16

Podemos nosotros ser contristados según Dios o según la carne, según el mundo, no teniendo un contristamiento genuino de corazón.

Pablo comienza a describir una serie que es el producto del arrepentimiento, y las acciones que tomaron los hermanos de la iglesia allá en Corinto; de tal manera que cuando Pablo dice en 1 Corintios 5 que se oyen cosas que ni aún se oyen entre los gentiles, Pablo empieza a exhortar y a decir “esto no debe de ser”.

Ahora Pablo está diciendo “cuando mandé esa carta hubo ciertas cosas que ustedes hicieron”; vimos en el versículo 8 que Pablo se lamentó, o que le dolió un poquito escribir esa carta, pero después dice que finalmente “me alegro de que escribí esa carta”. En el versículo 9 Pablo está diciendo “la carta tuvo efecto, ustedes se arrepintieron”, y lo que Dios busca en nosotros es un genuino arrepentimiento.

Una exhortación bíblica va a tener un arrepentimiento genuino, y la manera en que tomamos y cómo nosotros reaccionamos ante la exhortación es la manera en que Dios nos va a usar. Llegando al versículo 11 no solo el efecto de la exhortación y el contristamiento por parte de ellos trajo un arrepentimiento, sino trae otras cosas en donde Pablo las empieza a mencionar que uno dice ¿Qué quiere decir Pablo aquí?

Usa unas palabras que uno trata de saber ¿Qué estaba diciendo Pablo aquí?

Por ejemplo, si yo visito una familia y me invitan a comer cemitas, y yo después los veo en la iglesia y digo “¡Qué comida!” ustedes no van a saber de lo que hablo porque simplemente estoy diciendo “¡Qué comida!” pero la familia que me invitó a comer sí por el tiempo que pasamos juntos y por lo que sabemos que pasó.

Entonces las palabras que Pablo usa aquí masomenos está diciendo “ví varias cosas a causa de la primera carta, a causa del arrepentimiento de ustedes” y comienza con esto “qué solicitud produjo en vosotros”.

La palabra griega de solicitud es Spoude que significa “dispuestos, solicitud, cuidado, atención”. Como cuando alguien llega a casa y uno atiende bien a esa persona, lo trata con cariño, lo trata con cuidado.

En Hechos 17 aunque no usa la misma palabra griega es un versículo que nos muestra cómo la iglesia en Berea tenía cierta solicitud, de echo esta palabra “solicitud” en griego es la palabra “prontitud” que es muy similar.

“Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

Hechos 17:10-11

¿Sabías hermano que una región define mucho cómo la Palabra de Dios es aceptada entre una región y otra?

Aquí la iglesia en Berea ellos por alguna razón reciben la Palabra de Dios y lo hacen con toda solicitud escudriñando si estas cosas eran así.

De tal manera que en Corintios Pablo envía esa carta, trajo arrepentimiento y Pablo dice “qué solicitud, ustedes de alguna manera estuvieron dispuestos a hacer algo al respecto, estuvieron solícitos, tuvieron el cuidado de hacer lo que tenían que hacer”.

Luego dice “qué defensa” esta es la palabra griega “apología”, entonces aquí es cuando nos quedamos “¿Por qué Pablo dijo qué defensa?” es una de estas palabras que si no estamos en la plática y no sabemos el trasfondo de la plática diremos ¿Será que ellos se defendieron y no querían aceptar culpabilidad? ¿Será que ellos no quisieron aceptar la falta y dijeron “nosotros no cometimos eso”? ¿No quiere decir que la iglesia también se disculpó con Pablo?

Apología quiere decir defensa y no solamente defensa, sino defensa ante un tribunal o ante un juicio, el saber bien dar una explicación o una defensa. Entonces ¿No quiere decir que el que cometió la falta simplemente se disculpó y Pablo dijo “wow qué defensa”? Sino que lo que Pablo está tratando de decir es que la iglesia presentó pruebas suficientes ya sea para culpar al que cometió la falta, o para explicar a Tito qué fue lo que sucedió, simplemente los hechos, sin drama.

Cómo ayuda cuando alguien viene y dice “aquí está la falta que cometieron”, y lo vemos por ejemplo en un partido de básquetbol; se presenta el árbitro y dice “es falta”, entonces una de dos, el que comete la falta dice “sí es cierto” es viola y acepta la falta, pero puede suceder que dice “no, yo no hice eso, yo no caminé así” y entonces empezamos a entrar en un drama.

Pablo no escribe y dice que él les escribió y empezaron a quejarse, empezaron a decirle que no hicieron nada por otras cartas, y pudo esto haberse agrandado, y se pudo haber hecho un drama; pero simplemente dice Pablo “qué defensa, ustedes presentaron pruebas suficientes de lo que sucedió, hablaron cuando envié a Tito, explicaron la falta” y entonces todo quedó sin drama, simplemente los hechos.

Como papás a veces necesitamos entender que en nuestros hogares o con nuestros hijos podemos de un vasito de agua hacer una tormenta, cuando Dios nos exhorta, de la misma manera podemos hacer un completo drama o podemos decir “sí es cierto, esto fue lo que pasó”. Pablo no estaba hablando con el que fue culpable, sino estaba hablando con la iglesia.

Si hubiera estado hablando con el culpable no hubiera dicho “cómo te defendiste” y al final nos dimos cuenta si tuviste la culpa o no.

Pablo continúa en el versículo 11 y dice “qué indignación” ¿Qué estaba tratando de decir Pablo? Esta palabra es la única vez que se menciona en el griego y en el nuevo testamento “aganagtesis” la palabra “indignación” significa “sentimiento de intenso enfado que provoca un acto que se considera injusto, ofensivo o perjudicial”.

La iglesia por supuesto no estaba enfadada y no estaba indignada con Pablo, por eso cuando dice “qué indignación” podríamos quedarnos como ¿por qué qué indignación?

No que ellos se indignaron, pero trajo una indignación por causa del pecado que se cometió. Ellos no se indignaron por causa de que Pablo les había escrito esa carta, Pablo dice que se está haciendo cosa que ni aún los gentiles están haciendo, y ellos en vez de excusarse dijeron “es cierto” y el pecado fue lo que trajo indignación, la falta que se cometió y no la carta recibida de parte de Pablo.

“Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron,”

Mateo 21:15

Uno se puede indignar por envidia, uno se puede enojar por celos, por una falta que se comete hacia nosotros, pero Pablo está diciendo “qué indignación” “qué manera de ustedes que cuando les escribí la carta se indignaron y un pesar en su corazón por lo que se había hecho”.

Continúa 2 Corintios 7:11 con “qué temor” y esta es la palabra griega “fobia” y significa eso “temor o miedo”, no que ellos temían a Pablo, sino que lo que sucedió trajo a ellos temor; el pecado trajo no solamente indignación, sino trajo temor, un temor hacia Dios, un temor hacia las consecuencias del pecado, y hace falta más temor entre nosotros.

“Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.”

Hechos 5:10-11

Hubo temor no solo por el pecado, sino vieron las consecuencias del pecado. No nos debemos nosotros esperar a las consecuencias del pecado; muchas veces como cristianos y más aún como jóvenes nos sentimos invencibles, nos sentimos que nunca nos va a pasar, nunca nos van a cachar, puedo salirme con la mía, y es esa falta de temor. Dice la Biblia “en mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti”.

Hace mucha falta más cartas de Pablo hacia nuestras vidas. Pablo escribe esta carta a los Corintios y en ellos hay solicitud, en ellos hay apología o explicación de los hechos sin hacer drama, en ellos hay indignación, pena y dolor por causa del pecado y en ellos hay temor, cuánto mejor para nosotros continuar leyendo Su Palabra para que también produzca en nosotros temor.

Pudiéramos nosotros decir de en la vida de algunos no hay temor en esa persona, y es muy fácil apuntar y decir que aquel no tiene temor, o aquel lo necesita porque yo sé el pecado que él lleva o él tiene, pero qué de nuestro pecado, qué de nuestra vida, ¿Pudiera Dios decir “qué temor hay en ti”?

Siguiente palabra de 2 Corintios 11 es “qué ardiente afecto”, esta palabra griega es la misma del versículo 6, que es “epipotesis”, solamente se encuentra dos veces en la Biblia; Pablo está diciendo que cuando Tito trae las nuevas a él, él aprende del gran cariño, el gran afecto que la iglesia tiene por él.

Pablo dice “la carta que yo mandé trajo en ustedes un ardiente afecto” no dijeron “¿quién se cree él para que nos diga?” allí tenemos una mala actitud, cuando nosotros tenemos una mala actitud al momento de ser exhortados bíblicamente, porque este arrepentimiento debe de producir tristeza y un gran afecto, cuando alguien nos exhorta bíblicamente esto debería traer un cariño y amor más grande por la persona; a veces en el momento no nos gusta, pudiéramos sentirnos un poco mal o incómodos porque a nadie le gusta que le digan “hiciste esto y esto está mal”

¿Se acuerdan de Saúl cuando fue exhortado y Samuel le dijo “locamente has hecho”? Dice la Biblia que él reconoce y pide perdón pero le dice a Samuel “¿Podrías acompañarme enfrente del pueblo y decirles que no estoy tan mal?” ¿Por qué? Porque a Saúl no le gustaba ser reprendido.

Cuando estaba él persiguiendo a David y unos de sus hombres sabían que David había ido a Gog y él les dice “ustedes están contra mí y solamente quieren mi ruina”, en Saúl no iba haber un cariño hacia David, un cariño hacia Samuel, no tomaba bien la exhortación y la reprensión, finalmente Dios le dijo “hazte a un lado, voy a poner a David”.

A nadie nos gusta que nos reprendan, a nadie nos gusta ser exhortados, a nadie nos gusta que se nos diga que estás mal, pero cuando se nos diga, hermano, hermana, creo que lo mejor es escuchar el doble de lo que hablamos.

La siguiente palabra es “celo” algo más positivo, no está hablando de “qué celos”, ¿Qué es celo? Es cuidado, diligencia, interés con lo que una persona lleva a cabo sus deberes o lo que tiene a su cargo; “celo” también es un interés ardiente y activo por una causa, especialmente debería para la gloria de Dios y el bien de las almas. De tal manera que el celo bíblico es cuando uno está en fuego por Dios.

Arrepentimiento genuino debe de producir un celo por Dios, por eso Pablo dice “qué celo” ¿En dónde ha quedado nuestro celo por la obra de Dios? ¿En dónde están los que estaban en fuego por la obra de Dios hace un año, hace dos años o hace tres años? ¿en dónde van a estar o en dónde vas a estar tú hermano entres años, en cinco años o en diez años?

De vez en cuando uno piensa “ese hermano está en fuego por Dios, Dios mediante espero que en 10 o 15 años siga aquí” pero a veces vemos a hermanos y decimos “está pasando por tiempos difíciles, esperemos que no deje las cosas de Dios, está colgando de un hilito y una cosa más lo va a sacar de las cosas de Dios” cuando hace unos meses estaba en fuego por las cosas de Dios.

Había un hermano en la iglesia donde crecí en Iguala, Guerrero que venía cada siete años, le decíamos cometa Halley cada que llegaba traía un fuego por Dios, de él escuché la frase “no importa si Jesús nace 1000 veces en Belén de Judea, si no nace en tu corazón de nada sirve”, pero después de siete años otra vez regresaba y era un tremendo predicador, pero después se desinflaba.

¿Cómo está tu celo por Dios? ¿eres un cristiano “cometa Halley”? ¿o eres un cristiano que dice “le voy a echar ganas, estoy medio desanimado pero le voy a echar ganas, estoy pasando por dificultades pero le voy a echar ganas”? Voy a tener celo por la obra de Dios, dice Pablo a Timoteo que la fe que había en su abuela estaba también en él, sigue ese fuego y échale ganas.

A veces sí necesitamos que alguien nos dé un empujoncito, ¿pero dónde está tu celo?

Pablo dice “qué celo”

Luego dice “qué vindicación”es la palabra griega “ektiquesis” que significa “vindicación, retribución, venganza, justicia” posiblemente lo que Pablo quiso decir a la iglesia es “qué justicia, ustedes tomaron cartas en el asunto».

Esta misma palabra es usada en Lucas cuando la Biblia dice “¿acaso Dios no hará justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche, se tardará en responderles?” (hablando de la oración) “…os digo que pronto les hará justicia, pero cuando venga el Hijo del hombre ¿hallará fe en la tierra?” Lucas 18:7-8

Entonces esa palabra “vindicación” es igual a la palabra “justicia” y lo que Pablo está diciendo es “ustedes hicieron algo, tomaron cartas en el asunto, no lo dejaron pasar, no minimizaron el pecado, ustedes trajeron a la persona, dijeron *esto es lo que hiciste y esto esto es lo que mereces justamente*”

Como papás muchas veces somos muy permisivos, la iglesia de Corinto la conocemos como una iglesia carnal, ¿pero por qué la conocemos como una iglesia carnal? Porque hacían ciertas cosas que no estaban bien, Pablo les escribe respecto a la cena del Señor que no la estaban haciendo bien, entonces ellos empiezan a escuchar. Qué bendición que hubo este tipo de vindicación y que esta iglesia dijo “vamos a hacer justicia, vamos a asegurarnos que esto no quede así nada más”, como papás a veces no actuamos bien.

Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.

1 Samuel 3:11-13 

Con Elí no hubo vindicación, Elí no dijo a sus hijos “ustedes están haciendo mal, los voy a estorbar”, eso es vindicación, justicia, hacer lo que la Biblia dice aun cuando a veces no queremos, pero no lo hizo, no los estorbó y Dios juzgó a sus hijos y Dios juzgó a Elí.

Regresando a 2 Corintios 7:11 “En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.” Pablo les estaba aplaudiendo.

Hace años en una iglesia un Pastor se robó una gran cantidad de dinero, estuvimos en esa iglesia después que pasó eso, y la iglesia pudo haber dicho que lo iban a ignorar o lo iban a tapar, pero un gran error de una iglesia es que cuando hay pecado, lo tape.

En otra iglesia hace 10 años se descubre algo malo que estaba haciendo otro Pastor, entonces la iglesia manda a traer a las autoridades y se hizo esta vindicación. Eso es lo que podemos imaginarnos en esta iglesia porque algo fuerte pasó y por eso esa carta que Pablo decía “no sé si escribirla o no pero ahí va”

Y menciona “¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.” 2 Corintios 7:11

Eso quiere decir que a pesar de lo que una, dos o tres personas hicieron, como iglesia en sí, como familia pudieron haber escondido el pecado, o pudieron haber dicho y podemos decir “sí es cierto Señor, esto hay en mi vida, voy a actuar como tu quieres”.

Pudiera Dios decir “Te he escrito todas estas cosas, y aunque pecaste contra mí, te has mostrado limpio en el asunto”, no porque haya estado bien lo que hemos hecho, pero al final dice Job “me probará y saldré como oro”, me va a exhortar ¿Cómo voy a salir?

Que Dios nos ayude para tomar cartas en el asunto.