Escuela Dominical: La Gracia De Dios

Hebreos 4:16 

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.’’

La gracia es algo que necesitamos. A veces confundimos la gracia de Dios con nuestra gracia. Es importante que como cristianos aprendamos a vivir con la gracia de Dios en nuestras vidas. Es importante porque con ella vamos a poder vivir una mejor vida cristiana, Dios quiere que tengamos de su gracia, esa gracia se busca cada día.

Como cristianos tenemos la confianza de acercarnos delante de Dios, tenemos ese privilegio al ser sus hijos. Dios nos escucha porque somos sus hijos. Cada persona que ha confiado en Jesucristo como su Salvador tiene esa seguridad de que Dios le escucha. Si eres hijo de Dios y has creído plenamente en Él, tienes la seguridad de que Dios te escucha.

“Acerquémonos confiadamente’’ es que podemos ir sin temor a que Él no nos quiera atendernos. Tenemos un Dios fiel, de amor, de misericordia, justo, que a pesar que somos infieles Él permanece fiel. Cada día tenemos que acercarnos confiadamente, no es que Dios no esté a nuestro lado porque somos nosotros los que nos apartamos de Él. 

El trono de nuestro Dios es un trono de gracia porque si somos salvos es por su gracia. La gracia es un favor, una bondad y mayormente cuando alguien no la merece. Nosotros no merecemos ir al cielo porque somos pecadores. No porque traigamos traje quiere decir que somos perfectos (y hasta muy probablemente somos más pecadores los que estamos aquí adentro que los que están afuera). Somos pecadores, cada día pecamos con plena conciencia y a veces sin darnos cuenta. El pecado nos apartaba de la presencia de Dios, de la gracia de Dios. Sin merecer ir al cielo, Dios nos envió a su hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados. Vemos su gracia en nuestra vida cada día, su gracia, su bondad, su amor y perdón, son infinitos. Dios dice ‘’Acerquémonos confiadamente.’’ El trono de Dios es un trono de gracia. Por lo tanto, nuestras oraciones son aceptas a nuestro Padre Dios, somos hijos de Dios y Él nos escucha.

Romanos 6:14 dice: “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”

Veamos las definiciones bíblicas de la gracia de Dios.

1. Es un don inmerecido

Dice Romanos 3:23-24 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,  siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,’’

La gracia de Dios es algo que no merecíamos. El poder vivir nos habla de la gracia de Dios. Dios demostraba su gracia con el pueblo de Israel porque el pueblo de Israel se rebelaba cada día y Dios los bendecía no porque lo merecían. Imagínese a un padre con sus hijos, les dan lo que quieren y les cumplen sus deseos pero el hijo rebelde no quiere hacerle caso. Un padre va a sentir ingratitud de parte del hijo. Sin embargo, no deja de ser su hijo, ahí va estar el padre trabajando duro para que el hijo pueda tener estudios y alimentos y de la misma manera, Dios en su gracia nos demuestra eso.

Como somos tan infieles con Dios y nos olvidamos de su palabra, vivimos quizá una vida de religiosidad y nos acordamos solo cada domingo o cuando vamos a la iglesia, nuestras Biblias están empolvadas porque no las leemos, pero Dios muestra su gracia cada día en nuestras vidas porque es algo que no merecemos. Sin embargo, Dios nos la da. Somos tan infieles que no nos damos cuenta de eso. La gracia es algo que no merecemos “Justificados gratuitamente por su gracia’’ No nos costó recibir a Cristo en nuestros corazones, pero la gracia de nuestro Salvador es algo que no merecemos.

2. La gracia es un favor inmerecido 

Dice Efesios 1:6-7 “para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,’ en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.’’ Tal como Jesús es acepto al Padre, nosotros somos aceptos delante de Dios por medio de nuestro Salvador. Sus riquezas son inmensas así como su gracia. 

El misionero Jim Elliot decía “La voluntad de Dios no te llevará donde su gracia no te pueda sostener.’’ Su voluntad es perfecta porque vamos a poder notarla en nuestra vida. Muchas de las veces para tomar decisiones en nuestras vidas una de las cosas que podremos notar es la voluntad de Dios. Su gracia es la que abre puertas y en nuestro corazón nos da dirección por pasar tiempo leyendo su Palabra. Es decir, estoy buscando el favor de Dios y no mi favor.

La gracia de Dios se busca cada día. Siempre necesitamos su gracia para conocer su voluntad. Cuando tomamos malas decisiones es por confiar en nuestra gracia y no tomamos una buena decisión. Debemos buscar cada día la gracia de nuestro Dios, la buscamos en oración.

3. Gracia es Dios dándonos el deseo y capacidad para hacer su voluntad

Filipenses 2:13 dice: “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.’’ Es Dios dándonos el deseo y capacidad para hacer su voluntad porque Él produce el querer como el hacer por su buena voluntad. Su voluntad es su gracia, en las buenas decisiones que vamos a tomar, vamos a poder encontrar la gracia de Dios. Gracia es el poder de Dios obrando en nuestras vidas.

Dice en 2 Corintios 12:8-9 ‘’respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.’’

Gracia es el poder de Dios obrando en nosotros. Dios le decía «Bástate mi gracia.’’ Dios nos da gracia o poder para vivir una vida sobrenatural. Las personas que están afuera nunca van a poder entender porque tenemos esa confianza, esa paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, no lo van a entender hasta que se acerquen a Él y vean su gracia.

Pablo aquí está diciendo que algo en su vida tenía un estorbo y oraba a Dios que se lo quitara pero Dios le contestó ‘’Bástate mi gracia’’ porque muchas veces pedimos a Dios cosas que no están en su voluntad, ¿y qué significa ‘’Bástate mi gracia’’? El problema es que nos enfocamos tanto en nuestro problema que no vemos las bendiciones que Dios nos ha dado, por un problema en nuestra vida se nos olvida todo lo bueno que Dios ha sido con nosotros y nos enfocamos solo en eso y nos irritamos, nuestro corazón desfallece y todo porque nos enfocamos en una sola cosa. Cuando somos débiles es cuando podemos ser más fuertes porque es cuando nos podemos refugiar en Dios

Gracia es el poder de Dios obrando a través de nuestra vida, cuando nos acercamos a Dios atribulados Él nos da de su gracia.

Dice Hebreos 4:16 ‘’Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.’’ Tenemos que buscar la gracia de Dios cada día, no solamente cuando vengan las dificultades.

Hay un himno muy famoso escrito por Anne Jhonson. Sus padres fallecieron cuando era una niña y fue adoptada, sus padrastros también fallecieron. Ella tenía un deseo muy ferviente de servir a Dios. Constantemente escribía poemas de Jesucristo. Tenía una enfermedad llamada artritis que la obligó a permanecer en una silla de ruedas. Sin embargo ella escribió un poema que hasta la fecha se usa como un canto llamado ‘’Su gracia es mayor’’ la letra del poema dice:

“Su gracia es mayor si las pruebas aumentan, su fuerza es mayor si la prueba es más cruel, si es grande la lucha mayor es su gracia, si más son las pruebas mayor es su amor. Su amor no termina, su gracia no acaba, un límite no hay al poder de Jesús, pues en sus inmensas riquezas en gloria, abundan sus dones, abunda su amor.’’ 

Su gracia es mayor cuando hay dificultades y temores, podemos ver la gracia de Dios que nos abriga porque estamos cerca de nuestro Dios. Por eso dice su palabra ‘’Acerquémonos confiadamente’’ porque sabe que necesitamos de su gracia para poder vivir la vida cristiana. 

Cuando más necesitamos de Dios va estar ahí, pero es necesario que busquemos su gracia. Quiero compartir brevemente cómo vivir con la gracia de Dios.

1. Sé humilde, reconoce que necesitas a Dios para todo

Muchas veces como cristianos nos olvidamos de Dios pero Dios da gracia a los humildes. Dice 1 Pedro 5:5-6 “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.’’

Necesitamos aprender humildad y reconocer que no en nuestras capacidades o fuerza vamos a poder afrontar las tormentas que vengan a nuestras vidas, necesitamos de nuestro Dios. Tenemos que ser humildes y reconocer que necesitamos a Dios cada día, para trabajar, estudiar, tratar a la esposa, tener comunión con los hermanos. En cada área de nuestra vida necesitamos de Dios. Hay que buscar a Dios cada día.

2. Vive por fe, cree en Dios y su palabra

Hebreos 11:6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.’’

En el capítulo 11 vemos hombres como Abraham, Noé y Enoc que recibieron las promesas de Dios. Cuando tenemos fe, Dios extiende su gracia en nuestra vida, pero es necesario que tengamos fe a Dios. Para poder ver su gracia debemos tener fe y no solamente hablo de quienes no creen en Dios, hablo de nosotros, y cada día debemos leer su palabra, si creemos le buscaríamos para estar bien con Él y con la iglesia, cada día buscaríamos ser como Él.

Cada día necesitamos sepultarnos porque tenemos fallas, pecado en nuestra vida, pero cada día tenemos que sepultarnos para que haya más de Cristo en nuestra vida. Si viviéramos en nuestros propios deseos y pensamientos no sé qué sería de nuestra vida. Quizá estaríamos allá afuera tirados en la calle, drogándonos. No lo sé, pero cada día necesitamos sepultar nuestro cuerpo terrenal y que Dios gobierne nuestra vida pero necesitamos creerle a Dios. 

Él va obrar cuando creamos plenamente en Él y le busquemos, si no le buscamos muy difícilmente podremos ver su gracia en nosotros. Necesitamos su gracia en la escuela, en el trabajo. Es su gracia la que nos permite estar bien con los demás, es su gracia que nos hace ver diferente las cosas.

3. Hay que orar por todo y sin cesar

1 Tesalonicenses 5:17 ‘’Orad sin cesar.’’ Hay momentos en nuestra vida que sabemos que tenemos que buscar a Dios, que sabemos que nuestra vida tiene un vacío que no se llenará con una persona, ni con las redes sociales, ni con juegos, solamente Dios lo puede llenar y solo se llenará cuando aprendamos a orar sin cesar.

A mí me costó mucho aprender esto porque yo sabía que estaba mal con Dios, venía a la iglesia a cumplir, pero en mi corazón no quería estar aquí, en mi ser sentía un vacío completo hasta que oí una enseñanza del pastor Arturo sobre la presencia de Dios y me di cuenta que yo tenía que buscar a Dios. En aquellos tiempos hablaba con la que ahora es mi esposa y le tuve que dejar de hablar porque yo no estaba bien y no quería tomar malas decisiones en mi vida. Entonces, fue un tiempo de proceso en mi vida y mi pastor lo sabe, yo no estaba bien con Dios, ni en la iglesia, ni con nadie, pero tomé un tiempo aislado en oración y derramé mi espíritu delante de mi Dios reconociendo: ‘’Dios necesito de ti, que está pasando con mi vida, hay un vacío en mi que te necesita. Pude experimentar la gracia de Dios en mi vida porque a pesar de mis fallas y que no merecía nada, Dios seguía obrando, pero no era por ser una buena persona. Veía cómo Dios obraba en mi cuando ganaba almas, Dios me usaba a través de la predicación y enseñanzas pero yo sabía que estaba mal, es que no era por mi, por mis habilidades pero era la gracia de Dios que me sostuvo en ese tiempo de debilidad.

Si estás pasando por un tiempo así, ora sin cesar, acércate a Dios, Dios nunca falla, aun cuando somos infieles, Él permanece fiel. Cuando somos débiles vamos a poder ver y experimentar la gracia de Dios porque en nuestras debilidad es más fácil poder confiar en Dios porque cuando somos débiles y cuando hay problemas en nuestra vida es cuando más buscamos a Dios.

4. Vive una vida de obediencia a Dios

Dios nos da el deseo y poder para vivir en obediencia. Dice Filipenses 2:12-13 “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.’’

Dios va a producir en nosotros el querer y hacer cuando andemos en obediencia. Pablo se refería a la obediencia de los filipenses que cuando nosotros obedezcamos a Dios, Él va a producir el querer como el hacer por su buena voluntad. La gracia de Dios es muy importante en nuestras vidas y cada día necesitamos de ella. Es importante vivir en humildad, orar, creer en su palabra, confiar en su gracia, pero también vivir en obediencia y esto es de lo que más nos cuesta, poder someternos a su voluntad y obedecer. Sabemos que es lo que le agrada a Dios y que no, no podemos decir que estamos en ignorancia diciendo ‘’Es que no sabía’’ nosotros sabemos que cosas estan mal y que no y Dios por esas razones no nos permite ver su gracia en nuestras vidas, tenemos que vivir una vida en obediencia a nuestro Dios.

Dice 2 Pedro 1:2 ‘’Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús.’’ Cuando tengamos una vida de oración vamos a ver al Dios de toda gracia obrando en nuestras vidas. 1 Pedro 5:10 dice: “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.’’ 

Solo Dios puede perfeccionarnos. Tenemos que acercarnos a ese trono de la gracia, es necesaria para cada circunstancia de nuestra vida, es importante en cada aspecto de nuestra vida para saber tratar a la familia y en tantas cosas, pero es necesario que busquemos a nuestro Dios.